Arte gótico
Arte gótico es la denominación historiográfica del estilo artístico que se desarrolló en Europa occidental durante la Edad Media tardía,1 desde mediados del siglo xii, con la reforma de la Catedral de Saint Denis (1140-1144) hasta la implantación del Renacimiento (siglo xv para Italia), y bien entrado el siglo xvi en los lugares donde el gótico pervivió más tiempo. Se trata de un amplio período artístico, que surge en el norte de Francia y se expande por todo Occidente. Según los países y las regiones se desarrolla en momentos cronológicos diversos, ofreciendo en su amplio desarrollo diferenciaciones profundas: más puro en Francia (siendo bien distinto el de París y el de Provenza), más horizontal y cercano a la tradición clásica en Italia (aunque al norte se acoge uno de los ejemplos más paradigmáticos, como la catedral de Milán), con peculiaridades locales en Flandes, Alemania, Inglaterra y España.
El arte gótico propiamente dicho coincide en el tiempo con la plenitud y la crisis de la Edad Media.
Si su predecesor, el arte románico, reflejaba una sociedad ruralizada de guerreros y campesinos, el gótico coincide con el resurgimiento de las ciudades, donde se desarrollaron la burguesía y las universidades, y con la aparición de nuevas órdenes religiosas (monásticas como los cistercienses y mendicantes como los franciscanos y los dominicos). También se acentuaron los conflictos y la disidencia (revueltas populares, herejías, desarrollo y crisis de la escolástica,3 Cisma de Occidente); culminando en los pavorosos espectáculos de la peste negra y la guerra de los Cien Años, un mundo tan cambiante que solo puede entenderse en términos de una mutación fundamental (para la historiografía materialista, la transición del feudalismo al capitalismo).

Arte clásico
El arte clásico es el nombre que se le otorga a todas las producciones artísticas que se combinan mediante las distintas influencias de una sociedad como la griega y la romana, con el objetivo de mostrar una visión del artista sobre lo que ve acerca del mundo real o imaginario. No se sabe exactamente sus límites temporales, pero se dice que comenzó en el siglo VIII a.C. y siguió hasta el siglo V d.C., y si lo observamos desde los autores podemos decir que iría desde Homero hasta Apuleyo.
El arte clásico engloba ciertas disciplinas básicas como la pintura, la escultura y la arquitectura, pero no solo estas también hay que añadir la literatura en sus distintas formas como la griega, concretamente la poesía épica, lírica y dramática, y la latina.
Dado que el arte clásico abarca varios siglos hay diversas figuras claves como es el caso de Leonardo da Vinci (Renacimiento italiano), Michelangelo Merisi da Caravaggio (pintor revolucionario del Barroco) y Antoni Canova (italiano del Neoclasicismo).
En este caso nos vamos a centrar en Leonardo Da Vinci, quien realizó “El Hombre de Vitruvio o Estudio de las proporciones ideales del cuerpo humano”. En el se muestra la figura de un ser humano totalmente desnudo con los brazos y las piernas sobreimpresas en dos posiciones diferentes, una de ellas dentro de un círculo, y la otra dentro de un cuadrado. Como su propio nombre indica, se centra en las reglas que describen las proporciones del cuerpo humano mediante las cuales se puede analizar la armonía y la belleza.

Estilo Marienismo
El término manierismo es la denominación historiográfica del periodo y estilo artístico que se sitúa convencionalmente en las décadas centrales y finales del siglo xvi (cinquecento, en italiano), como parte última del Renacimiento (es decir, un Bajo Renacimiento). Su caracterización es problemática, pues aunque inicialmente se definió como la imitación de la manera de los grandes maestros del Alto Renacimiento (por ejemplo, el propio Tintoretto pretendía dibujar como Miguel Ángel y colorear como Tiziano), posteriormente se entendió como una reacción contra el ideal de belleza clasicista y una complicación laberíntica1 tanto en lo formal (línea serpentinata, anamorfosis, exageración de los movimientos, los escorzos, las texturas, los almohadillados, alteración del orden en los elementos arquitectónicos) como en lo conceptual (forzando el decorum y el equilibrio altorenacentistas, una "violación de la figura"),2 que prefigura el "exceso"3 característico del Barroco. Por otro lado, también se identifica el Manierismo con un arte intelectualizado y elitista, opuesto al Barroco, que será un arte sensorial y popular.4 Considerado como una mera prolongación del genio creativo de los grandes genios del Alto Renacimiento (Leonardo, Rafael, Miguel Ángel, Tiziano) por sus epígonos (como los leonardeschi), el manierismo fue generalmente infravalorado por la crítica y la historiografía del arte como un estilo extravagante, decadente y degenerativo; un refinamiento erótico5 y una "afectación artificiosa"6 cuya elegancia y grazia7 no fue apreciada plenamente hasta su revalorización en el siglo XX, que comenzó a ver de forma positiva incluso su condición de auto-referencia del arte en sí mismo.8
Arte Mestizo
El arte mestizo en la época colonial
Cuando los españoles llegan a América encuentran un sinfín de culturas indígenas que son heterogéneas. Hay la cultura maya, la azteca, la inca y muchas más. Algunas de estas culturas están en su auge, mientras que otras están en el declive. Los españoles, por otro lado, también tienen una cultura que deriva de la combinación de culturas como la clásica, la musulmana y la cristiana. Además, en el momento de la llegada y más tarde, durante la colonización, las cosas se hacen aún más complicadas: el Renacimiento convive con el Barroco, el rococó con el arte gótico y un montón de influencias europeas que se relacionan entre sí. Todas estas influencias crean un mosaico cultural que hacia el final del siglo XV se completa con la llegada de los esclavos de África que traen consigo su propio bagaje cultural.
Más específicamente, la arquitectura de la época colonial tiene una diversidad de estilos. De España llegan el estilo plateresco, el churrigueresco, el rococó y se funcionan con los elementos indígenas generando así una arquitectura única en estilo y hermosura. En México y en Santo Domingo tenemos muchos ejemplos representativos de la época. La arquitectura de tipo religioso es la más común porque la Iglesia es la patrocinadora de la época. En la Catedral de Santo Domingo (1523) conviven el plateresco y el gótico isabelino. Su interior destaca por las bóvedas de crucería claramente góticas y las dos puertas también de estilo gótico. En contraste, el trono del arzobispo y la tercera puerta son de estilo plateresco. El barroco en unos casos es requetecargado y en otros más austero. Los retablos, altares y fachadas están decorados por los indígenas que ven en estos la oportunidad de expresar sus propias ideas. Según Roberto Segre, se trata de una arquitectura dual (culta y popular) que tiene sus raíces en la época colonial pero llega hasta hoy en día. El clima y el ambiente desempeñan un papel primordial en la decoración (elementos vegetales) y en la tipología (logias, balcones abiertos o no). La arquitectura militar cobra también gran importancia con sus fortificaciones construidas con el fin de defenderse de los piratas. Aunque la arquitectura civil no es tan importante en la época colonial, tenemos unos ciertos ejemplos como los palacios de los virreyes.
Arte Indigenista
Indígenas con trajes ancestrales, sus pies descalzos, manos ásperas, ojos brillantes y facciones toscas fueron, desde los años 20, los protagonistas en el arte latinoamericano. Surgieron , con todo su colorido y desesperanzas, impulsados por los movimientos sociales que trajeron dos revoluciones radicales y lejanas una de otra: la Mexicana y la Rusa.
El movimiento indigenista artístico se dio especialmente en Perú, Bolivia, Ecuador y, por supuesto, México con características distintas pero también similares. La principal de estas últimas es que en las cuatro naciones el objetivo fue la reivindicación social de las comunidades autóctonas y la revalorización de sus tradiciones culturales. Otra fue que en su mayoría, quienes lo desarrollaron fueron hombres de clase media y blancos, alejados social y culturalmente de estas realidades pero conscientes de esta disyuntiva. Todos ellos presentaban al mundo indígena como un paradigma de la nacionalidad auténtica, como el origen de una cultura nacional.
En México, el indigenismo surgió inmediatamente después de su gran revolución ( fecha???) y tuvo como forma de expresión el muralismo. El gran impulsor fue el ministro de la época, José Vasconcelos, quien llevó a cabo un programa que tenía como objetivo socializar el arte para hacerlo más cercano al pueblo. Con este fin, llenó de murales el país con obras de artistas que trabajaban esos temas en un gran formato. Entre los principales estuvieron Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siquieros. En sus obras, los indígenas (con sus vidas esforzadas y explotadas, sus tradiciones, creencias y mitologías) tomaron carácter monumental.

Arte Rococó
El rococó fue un movimiento artístico europeo de origen francés que se caracterizó por su estilo alegre y provocador, y el gusto por la decoración excesiva. Se manifestó en la pintura, la arquitectura, las artes decorativas y la escultura.
El arte rococó se desarrolló a principios del siglo XVIII, en el período de transición entre el barroco y el arte neoclásico. Pese a que comparte con el barroco el interés por la profusión de detalles, se distingue de este por sustituir su solemnidad y dramatismo por el placer y el divertimento.
Tal era el afán de divertimento que, de acuerdo con el investigador Michael Levey, el rococó no respetaba ni a la Iglesia ni al Estado. El amor, la sensualidad y la cotidianidad resultaban temas más interesantes que las glorias espirituales o temporales.
La palabra rococó proviene del término rocaille, especie de decoración de jardines basada en el uso de conchas marinas o guijarros, muy popular Italia y Francia durante el siglo XVII. Tanto el uso de estos motivos como la semejanza en los efectos logrados hicieron que se aplicara el término rococó a este estilo.
Para comprender este estilo, conozcamos a continuación sus características, sus principales representantes y obras y su contexto histórico.
Arte Barroco
En el arte, particularmente en el ámbito de las artes plásticas, barroco se denominó el estilo opuesto al clasicismo, que se caracterizó por presentar gran complejidad y dinamismo formal, así como una enorme ornamentación y efectismo.
Como tal, se desarrolló tanto en Europa como en América entre los siglos XVII y XVIII. Algunas de las figuras más representativas de este periodo fueron Michelangelo Caravaggio (1571-1610) y Diego de Velázquez (1599-1660).
A pesar de ser despreciado en su época como sucedió con el arte gótico, el arte barroco vuelve a ser apreciada en el siglo XX. Por otro lado, el barroco como corriente artística, se desarrolló después del renacimiento y antes del neoclasicismo.
Arte Bizantino
Por arte bizantino se conoce el conjunto de manifestaciones artísticas desarrolladas en el Imperio romano de Oriente, llamado Imperio bizantino, desde el siglo IV hasta el siglo XV. Sin embargo, este estilo se mantiene vivo actualmente como vehículo de expresión de la Iglesia ortodoxa.
El arte bizantino nació con el ascenso del cristianismo a la corte imperial. A comienzos del siglo IV Majencio y Constantino se disputaban el título de augusto en el Imperio romano, dividido entonces en dos administraciones: el Imperio romano de Oriente y el de Occidente. Inspirado por un sueño que auguraba su triunfo bajo el signo de la cruz, Constantino derrotó a Majencio en la batalla del puente Milvio en el año 312.
Constantino asumió el control del Imperio romano oriental, puso fin a la persecución de los cristianos por medio del Edicto de Milán (año 313) y adoptó el cristianismo como religión de su corte. La sede del Imperio romano de Oriente fue establecida en Bizancio, de donde viene el nombre de Imperio bizantino, a pesar de que Constantino hizo llamar a la ciudad Constantinopla desde el año 330.
